Tres Conceptos Básicos Para Entender la Acústica

Por Pablo Suárez Moya

La construcción de edificios no es nueva para la humanidad, lo hemos hecho desde hace milenios, pero la planeación y la ejecución se han vuelto cada vez más sofisticados. Por eso, no es ninguna sorpresa que, la planeación arquitectónica involucra a tantos diseñadores y expertos técnicos. Pero uno de los elementos que, en muchas ocasiones, se olvidan de considerar durante esta etapa es la calidad acústica. 

Sin embargo, la acústica del edificio puede tener un impacto significativo en las experiencias de los ocupantes y una parte importante de generar un ambiente saludable es una absorción acústica eficiente. Esto es especialmente importante en escuelas, oficinas, centros deportivos y lugares donde el nivel de ruido puede ser considerable.

Estar expuestos a un exceso de ruido durante mucho tiempo puede provocar problemas de salud y en el peor de los casos, podría provocar daños auditivos irreversibles. Por eso, es esencial conocer los conceptos básicos de la acústica arquitectónica y su importancia en el diseño de espacios. 

Pero primero lo primero. ¿Qué es la acústica? 

En pocas palabras, la acústica es la rama de la física que se dedica a entender cómo funciona el sonido, cuales son sus cualidades y cómo reacciona con el entorno físico. Por eso te dejamos tres conceptos básicos que tienes que dominar para poder profundizar en este tema: 

Sonido

El primer concepto que tenemos que conocer es el sonido. Algo que nos puede sonar muy básico, pero que vale la pena revisar ya que todo este tema parte ahí. 

De acuerdo con la Enciclopedia Británica, el sonido es “la sensación producida en el órgano del oído por medio de los movimientos vibratorios de los cuerpos, transmitido por un medio elástico como el aire.” Lo que quiere decir que, todos los sonidos que escuchamos, desde una suave brisa hasta la turbina de un avión, son producidos por ondas acústicas que se mueven a través del espacio y que al llegar a nuestros oídos se transforman en ondas mecánicas. 

Frecuencia

El segundo concepto es la frecuencia. Este concepto expresa cuántas veces oscila una onda de sonido por segundo y se mide en Hertz (Hz). Así que si una onda tiene una frecuencia de 100 Hz significa que esta produce 100 oscilaciones por segundo. Los sonidos graves tienen una frecuencia baja y producen ondas sonoras más largas, mientras que los sonidos agudos tienen una frecuencia alta y tienen muchas vibraciones por segundo.

Para los humanos, el rango de frecuencia de la audición va de los 20 Hz hasta los 20kHz y lo percibimos fisiológicamente como tono, así que cuanto mayor es la frecuencia, mayor es el tono percibido.

Reverberación:

La reverberación es el tiempo, medido en segundos, que transcurre desde que se interrumpe una fuente de sonido hasta que el sonido se apaga. Es el carácter y las propiedades acústicas de las superficies circundantes lo que determina cómo se comportan y se propagan las ondas sonoras.

Cuando una onda de sonido golpea una obstrucción, reverbera. Si la superficie es dura y uniforme, la onda de sonido reverbera directamente, mientras que una superficie blanda e irregular absorbe parte de las ondas de sonido y retrasa o amortigua la reverberación.

Esto solo es el principio.

Estos son solo algunos conceptos básicos, pero te permitirán darte una idea de cómo es que funciona el sonido y cómo se comporta en un ambiente determinado. No olvides que tener en cuenta las necesidades acústicas de un edificio al comienzo del proceso de planificación puede ayudarte a ahorrar tiempo y dinero, así como, la necesidad de realizar modificaciones una vez que se complete la construcción.